Congelados de Navarra es la empresa más joven del sector en Europa. Desde 1998 han realizado una firme apuesta por la tecnología, innovación y calidad del producto. Tres pilares fundamentales que les han posicionado como líderes europeos en la fabricación y comercialización de verduras ultracongelados.
Siempre estamos metidos en la eterna discusión de las propiedades que pierde la verdura al congelarse. ¿Cuánto hay de cierto o mito en esta frase?
Yo diría sin lugar a dudas que es un mito que parte del desconocimiento del consumidor porque, desde que se coge la verdura en el campo hasta que se congela, pasa muy poco tiempo y esa congelación es la que permite mantener todas las propiedades intactas. La congelación es un método de conservación que además no tiene ningún tipo de aditivo.
Exportáis a todo el mundo y tenéis oficinas comerciales en Estados Unidos, Inglaterra y Francia. ¿Qué nos vamos a encontrar a nivel económico en este primer semestre a nivel mundial?
A corto plazo hay una serie de incertidumbres enmarcadas en el tema energético, la inflación de los precios de las materias primas y un problema con los fletes marítimos por su coste y esto, es lo que va a marcar la situación económica. A nosotros, que somos exportadores, son temas que nos afecta tremendamente.
¿Qué diferencia al mercado europeo del americano?
Europa es más competitiva en cuanto a precios que Estados Unidos, esa es la principal diferencia que existe y luego entre los países europeos el comportamiento es muy similar. Lo que si hay es una clara tendencia, que viene marcando Estados Unidos, que es mirar la calidad por encima del precio y esa es línea que vamos a ir viendo en Europa.
El índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura ha subido un 28,1%. ¿Cuánto más van a subir los alimentos?
Pues no sé exactamente cuánto, pero los agricultores y el sector primario van a demandar unos precios razonables para cubrir los costes y esas subidas se le van a trasladar al consumidor. Pero aun así no creo que se vaya a resentir el consumo.
Pero sí puede afectar a esa apuesta del consumidor por la calidad…
Pero es que van a subir los precios de los productos de mala calidad y los de buena calidad y la diferencia que existe entre uno y otro, hablando de la alimentación, no creo que sea tan grande. Puede afectar en un momento puntual, pero lo importante es que la tendencia que más está tirando actualmente es la de esa apuesta del consumidor por una alimentación de calidad.
¿Es el momento idóneo con esta subida de precios de meter más carga a las empresas, por ejemplo, con el pago de peajes para circular por las autovías?
Pues evidentemente no creo que sea el momento idóneo porque ahora lo que hay que hacer es favorecer la actividad económica. Pero una cosa está clara y es que, si esto llega a suceder, quien lo va a pagar es el consumidor porque la empresa no lo puede asumir directamente.
¿Cuánto puede afectar la reforma laboral a una empresa como la suya que depende tanto de la temporalidad?
Todavía es pronto para medir lo que nos puede afectar. Lo que creo es que para una reforma de este calado habría que esperar a que la actividad económica gozase de mejor salud y disminuyese el desempleo. Pero lo que está claro es que la temporalidad para nosotros es una realidad y hay que contemplarla en la legislación. Pero vuelvo a lo mismo; todos los sobrecostes que añadamos a la cadena van a llegar al consumidor antes o después porque el sistema, no tiene los márgenes suficientes como para aguantar sin repercutirlo.
Otro tema de candente actualidad es la llegada de los fondos europeos por la pandemia. ¿Está una empresa como la suya pendiente de este tipo de fondos?
En su día estuvimos muy pendientes, pero como ahora todo se está retrasando y hay tan poca concreción, somos un poco escépticos. Lo que si es cierto, es que si a una empresa como la nuestra le cuesta cumplir todos los requisitos que se piden, para otras mas pequeñas puede llegar a ser imposible.
Sostenibilidad y digitalización, dos de las palabras mas de moda en este momento. ¿En qué dirección camina Congelados de Navarra?
Estos son términos con los que llevamos volcados mucho tiempo y los vemos como pilares fundamentales que, en términos globales lo que nos ayudan es a ser mejor empresa. Invertimos mucho en temas medioambientales y cuidamos mucho los recursos naturales que tenemos, además de avanzar en sostenibilidad social y gobernanza económica.
Llevamos un mes hablando sobre la calidad de las explotaciones ganaderas. ¿Afecta esto de las macro explotaciones también a la verdura?
Estos son comentarios que mas bien se basan en ideologías que en temas técnicos porque en España, el que no cumple la legislación está fuera. Pero con estas afirmaciones hay que tener cuidado porque hoy ha afectado a la ganadería, pero mañana nos puede ocurrir a nosotros y lo que está claro y fuera de toda duda es que los productos españoles que se exportan son de alta calidad.
Sois asociados de Frozen España. ¿Qué beneficios aporta al sector una asociación de este tipo?
Lo más importantes es que es un punto de encuentro de las diferentes empresas que pertenecen al sector. Es un foro de intercambio de opiniones y conexión entre empresas donde se generan puntos de encuentro y donde se pueden aprovechar sinergias dentro de la cadena alimentaria al poder colaborar desde distintos eslabones en las distintas problemáticas que nos podamos ir encontrando. A su vez, es una cabeza visible en cuanto a representación.
¿Cuál es la principal reivindicación que reclama el sector del congelado?
Al final yo no hablaría en este caso solo del sector del congelado sino de la industria en general y es que los costes se han disparado. Valga como ejemplo el precio de la luz. Esto es algo que hay que resolver inmediatamente porque es otro tema en el que se a perdido la soberanía por temas ideológicos. Carbón no, nucleares no y ahora el gas disparado. Pero esto no es un tema solo de España sino de Europa.
Tenéis plantas de producción en distintas partes de España. ¿Se puede luchar contra la España Vaciada?
Por supuesto. Nosotros lo que hacemos es fijar población en las zonas rurales al ir buscando la materia prima en las zonas óptimas de producción y generando actividad. Es más, en las zonas en las que nos encontramos podemos llegar a transformar la economía.