ENTREVISTA A FRANCISCO GRECINO: “Los bancos de alimentos cada vez tienen menos capacidad de compra”
DIRECTOR GENERAL FESBAL
La Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), sigue creciendo gracias a la solidaridad tanto de particulares como de empresas, realizando una importante labor para paliar el hambre, la pobreza y el desperdicio de alimentos mediante su aprovechamiento, contando entre sus filias con más de 3.100 voluntarios. FROZEN ESPAÑA, en colaboración con FESBAL, ha lanzado este año la segunda campaña de recogida de alimentos congelados, que dio comienzo el 12 de septiembre y finalizará el 12 de octubre
¿Cómo ves la situación actual en España?
La situación es muy complicada porque la inflación en los precios de la alimentación, en su tasa interanual en agosto, se ha situado en un 13,8% y esto como es lógico afecta a los hogares más vulnerables; primero porque son los que destinan una mayor parte de sus ingresos a la compra de alimentos y, en segundo lugar, porque las marcas blancas están experimentando un importante encarecimiento.
¿Cómo está afectando todo esto a los bancos de alimentos?
Durante el COVID, por establecer un término comparativo, aunque quizás la comparación no sea todo lo exacta que se tiene que hacer, la sociedad española fue ejemplar ya que en 2020 se volcaron con los más necesitados. Luego llegó la guerra, la inflación, la crisis energética y que los alimentos de la cesta básica de los bancos de alimentaos, también han crecido por encima de esa tasa del 13,8%. Algo que se agrava si miramos a productos como el aceite que se ha disparado un 24 % en el último año. Al final eso incide en que hay menos donaciones tanto de particulares como de empresas, con el agravante de que los bancos de alimentos, a su vez, en igualdad de ingresos, tienes menos capacidad de compra.
¿En cuánto ha crecido la demanda de alimentos en los últimos meses?
Creció exponencialmente en 2020. En concreto con la pandemia se disparó la demanda un 50%, lo que nos llevó a pasar del millón, al millón y medio de beneficiarios. En 2021 se ajustó a 1,3 millones y este año hasta julio, estamos en ese mismo número de beneficiarios. Es verdad que han crecido los demandantes, pero los bancos de alimentos han recibido menos donaciones en especie y han podido comprar menos, por lo que la situación es complicada. En este primer semestre de 2022 se ha distribuido un 5% menos de alimentos en comparación con el año pasado. De todos modos, la tasa media de alimentos por beneficiario y año estuvo en 128 Kilos-litros.
¿Qué previsión tenéis de cara al otoño-invierno que tenemos por delante?
A nivel socioeconómico no es bueno el panorama que se presenta, a priori. Puede ser que esto se traduzca directamente en un incremento de la demanda, pero no es fácil de predecir actualmente lo que puede ocurrir. La clave es ver cuánto puede crecer la demanda de alimentos y si podemos hacer crecer en el mismo porcentaje, la donación de alimentos o aporte económico, tanto de empresas como de particulares.
¿Qué valoración haces de las campañas que habéis realizado con FROZEN bajo la denominación Corazones Congelados?
Pues muy positivas porque las empresas fabricantes y las distribuidoras de alimentación son los grandes aliados con los que cuentan los bancos de alimentos. Y en concreto, gracias a una campaña que se llevó a cabo por la Fundación Reina Sofía, los bancos de alimentos pudieron proveerse de equipos de frio y de esta forma cobraron especial relevancia las donaciones de los asociados a FROZEN ESPAÑA, que entre otras cosas se preocupan enormemente de mantener una dieta equilibrada de la gente que lo necesita. Para nosotros este tipo de colaboraciones son básicas.
¿Se ha reducido el desperdicio de alimentos tras las últimas campañas que se ha realizado?
Bueno, prácticamente el 46% de alimentos que distribuyen los bancos proceden del excedente que se genera y para nosotros, es un tema básico y que está en nuestros orígenes. Ahora hay un proyecto de ley que ya está en proceso de enmiendas en el Congreso y que es el que pretende regular este tipo de recogida de alimentos. Nosotros estamos muy ilusionados y expectantes con esta norma ya que, no solo regula la relación de los bancos de alimentos con la cadena alimentaria, sino que también los bancos van a poder aprovisionarse en mayor cantidad de estos alimentos.
¿Cómo enfocáis este año la campaña Navidad ahora que las donaciones se están reduciendo?
Después de dos años sin poder estar de forma física en la Gran Recogida de alimentos, este año volvemos y recuperamos la donación en las distintas superficies y a su vez, vamos a mantener la donación en caja para quien prefiera hacerlo de esta manera. La Gran Recogida, en la que intervienen más de 10.000 voluntarios, la realizaremos el fin de semana del 25 al 27 de noviembre. Añadir que, hasta el día 6 de diciembre, mantendremos la donación en caja y hasta el Día de Navidad, vamos a mantener la opción de seguir donando en la web de la Gran Recogida y en la de los bancos de alimentos.