FROZEN ESPAÑA: El tope al gas supondrá el cierre de numerosas empresas del sector de los congelados.
La excepción ibérica, por el método de compensación por topar el precio del gas, llevará a que fabricantes y distribuidoras del sector del congelado tengan que cesar su actividad, al duplicar y triplicar los costes energéticos.
Sevilla, 26 de octubre de 2022. El tope al gas, que es el sistema para contener el precio de la electricidad y convertir a España y Portugal en lo que se conoce como excepción ibérica, conlleva en Real Decreto Ley 10/2022 un “mecanismo compensación gas”, que está aflorando desde hace unos meses en la factura de la luz de las distintas empresas, con el objetivo de compensar a las plantas que generan electricidad con gas. La cantidad a compensar se calcula en base a la diferencia el coste real de producción y el precio topado.
Esta letra pequeña, a la que hace referencia el RDL 10/2022, en pocos días puede llevar a numerosas empresas a echar el cierre, ya que la factura de la luz, por este método de compensación, se ha multiplicado por dos y por tres; es decir, una empresa que pagase 6.000 €, actualmente puede estar pagando más de 14.000. “La situación es insostenible para muchos de nuestros asociados y no solo por tener que asumir el coste, sino porque este coste no es fijo, varía mes a mes y no existe forma de cálculo que permita a los empresarios realizar un análisis de coste que luego puedan trasladar al precio del producto. Con esto, muchos de nuestros asociados están vendiendo por debajo del precio de coste productos que ya cuentan con márgenes minúsculos por la situación actual. Si esto sigue así, el primer paso será el prescindir de personal y el segundo echar el cierre. Una empresa no puede multiplicar de esta forma sus costes todos los meses y sin, además, tener capacidad de prever cuánto va a ser ese coste”, denuncia Alberto Bueno, gerente de Frozen España. Incluso, hay empresas que ya están pagando más por el sobrecoste que supone dicha compensación que por el consumo real.
“Todo aquel negocio que no tenga la posibilidad de trasladar de forma directa este sobrecoste, tendrá que empezar con expedientes de regulación de empleo -ERE- en su plantilla, hasta que el Real Decreto Ley llegue a su fin el 31 de mayo de 2023”, añade Alberto Bueno.
Esta inestabilidad que aboca a muchas empresas a la ruina si no se toman medidas urgentes, se verá agravada después de las navidades, momento en el que se reduce notablemente el consumo.
No hay que olvidar que el sector del congelado es uno de los que tiene una dependencia más alta a nivel energético, al tener que mantener grandes superficies de almacenamiento por debajo de los cero grados. “La falta de competitividad significa destrucción directa de empleo. Las empresas no pueden estar dentro de estos términos de compensación porque por sus costes no van a ser viables”, concluye Alberto Bueno.