NOTICIA FROZEN ESPAÑA
El impuesto al plástico: un freno a las empresas.
Con la actual inflación, la introducción de este impuesto puede suponer un problema para las empresas del sector de los congelados.
Las principales asociaciones que integran los sectores de gran consumo, entre las que se encuentran las que defienden los intereses del sector de la alimentación y por tanto las empresas destinadas a los productos congelados, hacen un llamamiento para para que el Gobierno de España aplace la entrada en vigor del impuesto al plástico, dada la situación crítica en la que se encuentran actualmente. Los fabricantes han visto enormemente reducidos sus márgenes y por tanto ven imposible el absorber una carga impositiva más. “Este hecho sin duda va a frenar y ralentizar las inversiones que numerosas empresas pretenden hacer a lo largo de 2023, ya que no solo se trata de una única subida, sino que llevamos mucho tiempo luchando por no trasladar el incremento de costes a los clientes, llevándonos a una crisis que desde FROZEN ESPÑA hemos definido de rentabilidad”, comenta Alberto Bueno, gerente de FROZEN ESPAÑA.
Se estima que este gravamen tendrá un impacto directo en las empresas del sector de gran consumo, cifrado en 690 millones de euros, alcanzando el impacto indirecto los 1.100 millones de euros.
“España se ha quedado sola a la hora de introducir este impuesto ya que las autoridades europeas, afirman que no es obligatorio hacerlo para los Estados miembros”, añade Alberto Bueno.
Esto es algo que puede poner en peligro, no tanto las cuentas de las grandes empresas sino la de las PYMES, que serán las que pierdan directamente competitividad frente a las compañías europeas ya que la situación para muchas de ellas, actualmente es muy delicada. En España, el sector del gran consumo está compuesto por un 95% de PYMES. De ahí que, desde numerosas asociaciones, entre las que se incluye FROZEN ESPAÑA, se pide que se retrase un año la entrada de este impuesto, para de esta forma dar margen a que llegue la recuperación económica, en un momento en el que, sobre todo, se prevé un primer trimestre tremendamente complicado. “Los asociados que pertenecen a FROZEN ya están haciendo importantes inversiones en sostenibilidad. Están renovando sus instalaciones para que estas sean más eficientes energéticamente, introduciendo placas solares y renovando sus flotas de transporte con vehículos ecológicos. Vamos de la mano de la sociedad y estamos comprometidos con el medio ambiente, pero todo esto debe hacerse de manera que sea viable para las empresas, porque si no muchas tendrán que echar el cierre al no poder aguantar por la situación financiera en la que se encuentran”, recalca Simón Raúl Moreno, presidente de FROZEN ESPAÑA.
Alberto Bueno recuerda: “En España vamos muy por delante en legislación medioambiental respecto a otros países. Los fabricantes asociados a FROZEN llevan tomando medidas desde hace mucho tiempo. Han cambiado sus envases, muchos de ellos ya los hacen con material reciclado y además se ha reducido su peso para para minimizar el ´packanging`”. Según Eurostat, España es de los países con mejores ratios de reciclaje.