EL SECTOR DEL CONGELADO ANTE LA VOTACIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO.

Sostenibilidad y diligencia debida: lo que se juega el sector del congelado ante la votación de noviembre en el Parlamento Europeo

Sevilla / Bruselas. El Parlamento Europeo someterá a votación en el pleno del 13 de noviembre de 2025 un paquete de cambios para simplificar los requisitos de información en sostenibilidad y ajustar las obligaciones de diligencia debida que afectan a miles de compañías europeas. La decisión llega tras rechazar por estrecho margen el mandato negociador de su Comisión de Asuntos Jurídicos (JURI), lo que reabre el expediente y obliga a votar en Pleno un texto enmendado antes de negociar con el Consejo. Parlamento Europeo+2Parlamento Europeo+2

¿De qué hablamos exactamente?

Se trata del llamado paquete “ómnibus” que toca piezas del marco ESG de la UE (informes de sostenibilidad y diligencia debida corporativa), con la promesa de “menos carga para menos empresas” y procesos más claros. El rechazo del mandato JURI (309 a favor, 318 en contra, 34 abstenciones) implica que no hay aún posición definitiva del Parlamento y que la Cámara votará enmiendas el 13 de noviembre. Parlamento Europeo+1

En paralelo, la Comisión ya había planteado en febrero recortes y umbrales más altos en reporte, lo que encendió el debate entre Estados miembro (España se posicionó contra dar “marcha atrás” en obligaciones verdes). El Pleno de noviembre definirá hasta dónde llega ese “aligeramiento”. Reuters+1


Lo que importa a la industria agroalimentaria (y, dentro de ella, al congelado)

1) Cobertura de la cadena completa

Aunque los ajustes busquen simplificar, la diligencia debida sigue enfocada en toda la cadena de valor: materias primas, procesamiento, logística en frío, co-fabricación y marca propia. Para el congelado esto implica mirar riesgos aguas arriba (pesca, ganadería, horticultura y transformación) y aguas abajo (distribución Horeca/retail), con especial sensibilidad en derechos humanos, deforestación/pesca IUU, emisiones del frío y bienestar animal. (Marco CSDDD/CSDD). ECCJ+1

2) Reporting más “ligero”, pero trazabilidad más inteligente

Si prosperan los recortes, algunas empresas medianas podrían reportar menos; no por ello desaparece la obligación de identificar, prevenir y mitigar impactos. En alimentos, los compradores clave (retail, foodservice, MDD) seguirán exigiendo datos (origen, mapas de proveedores, certificaciones, auditorías sociales/ambientales, HFCs y consumo energético en la cadena de frío). Parlamento Europeo

3) Riesgos materiales para el congelado

  • Materia prima: pesca responsable (certificados, trazabilidad de lotes), agricultura sin deforestación, bienestar animal.

  • Frío industrial y transporte: fugas de refrigerantes, eficiencia energética, transición a gases de menor PCA.

  • Trabajo y subcontratas: condiciones laborales en manipulado, logística y “última milla” (temporadas pico).

  • Agua y efluentes en plantas de procesado; gestión de residuos y subproductos.

  • Claims y etiquetado: veracidad de “sostenible”, “carbon-neutral”, etc. (riesgo de greenwashing).

4) Oportunidad de competitividad

La presión regulatoria europea está elevando estándares globales. Sectores con alto control de procesos como el congelado pueden diferenciarse al demostrar seguridad alimentaria + sostenibilidad verificable (huella de carbono por ración, desperdicio mínimo, logística optimizada). Casos recientes de impacto ambiental fuera de la UE demuestran que la diligencia debida extraterritorial gana peso reputacional y legal