DEMANDAS DE LA RESTAURACIÓN AL PRODUCTO CONGELADO: FROZEN & FRESH MARKET 2025.

En la tercera ponencia del Frozen & Fresh Market 2025, titulada «Las demandas de las cadenas de restauración al producto congelado», se abordaron los retos y oportunidades que el producto congelado ofrece al sector de la restauración organizada. Moderada por Javier Herrero, Secretario Institucional de Marcas de Restauración, la sesión contó con la participación de Josean Merino (CEO del Grupo Hirviendo), José María Carrillo (CEO del Tastia Group-Muerde la Pasta) y Raúl Quiles (Chef Ejecutivo de La Cueva 1900). Esta mesa redonda reunió la visión de referentes clave en la restauración de marca.

Estandarización y logística: pilares del producto congelado

Josean Merino inició la conversación destacando cómo el producto congelado facilita la estandarización, un factor crucial para cadenas de restauración con procesos logísticos complejos. “El congelado nos permite manejar la logística del suministro de forma eficiente, asegurando siempre la misma calidad”, comentó. Además, resaltó que la manipulación mínima del producto en las cocinas optimiza tiempos y recursos.

Por su parte, José María Carrillo indicó que, en Muerde la Pasta, el 48% de los productos empleados son congelados, lo que evidencia la importancia de este segmento para los restaurantes de gran volumen. “Para gestionar nuestro modelo de negocio a gran escala, la estandarización es esencial, y el producto congelado cumple con ese requerimiento”, afirmó.

Eficiencia y ahorro de recursos

Raúl Quiles subrayó la eficacia del producto congelado al no generar mermas y contribuir al ahorro de tiempo en la formación del personal, una ventaja crucial en un momento en el que la falta de mano de obra especializada es un problema generalizado en el sector. “El congelado no solo evita desperdicios, sino que también simplifica procesos. Esto nos permite centrarnos en la creatividad y en mejorar la experiencia del cliente”, explicó Quiles.

Rompiendo estigmas: calidad y comunicación

Uno de los temas más relevantes de la ponencia fue la percepción del producto congelado. Josean Merino enfatizó que es fundamental comunicar que la estandarización no está reñida con la calidad. “Un producto de quinta gama puede tener un nivel altísimo si está bien gestionado”, declaró.

Raúl Quiles añadió que los fabricantes de congelados son aliados estratégicos, no simples proveedores. Además, resaltó que el cliente principal de estos productos no es el consumidor final, sino los propios restaurantes, lo que hace vital mejorar el feedback entre ambos para adaptarse a las tendencias del mercado.

José María Carrillo también abordó el rol del etiquetado y el origen del producto como herramientas de confianza para los consumidores. “Comemos más congelado de lo que pensamos. Es fundamental informar al cliente sobre el valor real de estos productos”, afirmó.

Sostenibilidad: un reto económico

En el ámbito de la sostenibilidad, Josean Merino planteó una reflexión crítica: “La sostenibilidad es necesaria, pero debemos evaluar el precio de alcanzarla. Existe una batalla constante entre apostar por prácticas sostenibles y mantener la rentabilidad”. Esta visión fue respaldada por Raúl Quiles, quien destacó que, aunque el congelado ofrece ventajas sostenibles al reducir el desperdicio, su valor debe ser mejor comunicado para ser plenamente reconocido.

El futuro de la restauración organizada y el congelado

Los ponentes coincidieron en que el producto congelado jugará un papel cada vez más relevante en la restauración organizada. “Llegará un momento en el que el congelado representará el 80% de nuestra dieta”, predijo Raúl Quiles, destacando cómo las ventajas logísticas y de eficiencia seguirán ganando terreno.

Finalmente, José María Carrillo concluyó que el progreso de la restauración organizada pasa necesariamente por el producto congelado, dada su capacidad para garantizar la calidad y optimizar recursos.

Conclusiones

  1. Estandarización y eficiencia: El producto congelado permite mantener un control riguroso sobre la calidad y simplificar procesos logísticos, clave para los restaurantes de alto volumen.
  2. Reducción de mermas y ahorro de tiempo: La ausencia de desperdicios y la facilidad de manejo convierten al congelado en un recurso indispensable ante la escasez de personal.
  3. Mejor comunicación y percepción: Es necesario romper los estigmas asociados al producto congelado mediante una comunicación efectiva que resalte su calidad y beneficios.
  4. Sostenibilidad accesible: Aunque la sostenibilidad es un objetivo clave, su implementación debe equilibrarse con la viabilidad económica.
  5. El futuro del congelado: Su rol en la restauración organizada seguirá creciendo, posicionándose como un aliado estratégico para la eficiencia y la sostenibilidad del sector.

Esta ponencia dejó claro que el producto congelado es mucho más que una opción práctica; es una herramienta indispensable para el futuro de la restauración organizada. La clave está en seguir innovando y comunicando su verdadero valor.