EL VALOR DEL PRODUCTO CONGELADO: DEL ORIGEN AL CONSUMIDOR.

La última ponencia de la segunda edición del Frozen & Fresh Market 2025, que pasará a denominarse Frozen Food Market en 2026, estuvo dedicada a resaltar el valor del producto congelado, desde su origen hasta que llega al consumidor. Moderada por Antonio Roldán, tesorero de Frozen España, esta sesión contó con la participación de Pablo Crespo (Presidente de Productos de Almadraba), Juan Jesús Vázquez (Técnico Agrícola de Gelagri), Luis Asenjo (CEO de Carnes Montoro) y José María Aguilar (Director de Compras de Cash Díaz Cadenas). Los expertos analizaron las ventajas del congelado, las buenas prácticas en su tratamiento y la evolución del sector en 2025.

La garantía de frescura del producto congelado

Pablo Crespo abrió la discusión destacando que “la congelación da mucha más garantía de frescura que cualquier pescado fresco”. Sin embargo, puntualizó que “la congelación no hace milagros”, ya que el cuidado comienza desde el origen. Productos de Almadraba pone especial énfasis en los métodos de sacrificio, asegurándose de que el producto no sufra estrés, lo que garantiza una calidad óptima al consumidor final.

Juan Jesús Vázquez secundó esta afirmación, destacando que el congelado permite una estandarización que asegura calidad constante durante todo el año. “Puedes comprar el mismo guisante en abril o noviembre con las mismas propiedades”, señaló, subrayando la versatilidad de las verduras congeladas, que pueden utilizarse directamente desde el congelador.

La importancia de la cadena de suministro

José María Aguilar recalcó que “respetar la cadena de suministro es clave para ganar la confianza del cliente final”. Aunque los consumidores están cada vez más concienciados sobre la calidad del producto congelado, aún queda camino por recorrer. Además, enfatizó la responsabilidad de las empresas de comunicar correctamente las formas de preparación y conservación en casa para garantizar la mejor experiencia posible.

Luis Asenjo aportó un aspecto técnico clave: “la descongelación debe ser lenta y progresiva para preservar la calidad del producto”. Este enfoque permite mantener intactas las propiedades organolépticas y nutritivas del alimento.

La evolución del producto congelado en 2025

El panel también abordó las perspectivas para el sector en 2025. Pablo Crespo destacó que en el mercado del atún rojo ya existen cuotas estrictas que controlan el volumen de captura, asegurando la sostenibilidad del recurso. Además, mencionó que Productos de Almadraba está implementando tecnologías como códigos QR para que el cliente final pueda rastrear todo el proceso de producción, desde el origen hasta el punto de venta.

Luis Asenjo advirtió sobre los retos que enfrentará el sector cárnico, especialmente el vacuno, debido a las sequías que han afectado el crecimiento del ganado. Sin embargo, destacó una ventaja del congelado: “Descongelas y usas solo lo que necesitas, lo que reduce el desperdicio en comparación con la carne refrigerada”.

Juan Jesús Vázquez señaló que, aunque la verdura fresca sigue ocupando un lugar importante en los supermercados, la brecha con la verdura congelada se reduce día a día gracias a la mayor eficiencia en la producción y distribución. No obstante, alertó sobre la falta de personal en el sector agrícola, un desafío creciente para garantizar el abastecimiento.

Quinta gama y responsabilidad del consumidor

José María Aguilar destacó la relevancia de la quinta gama congelada, que permite a las familias disfrutar de recetas completas sin necesidad de acudir a un restaurante. Además, hizo hincapié en la responsabilidad del consumidor en el manejo adecuado del producto congelado, especialmente en productos como los helados, que son más susceptibles a perder la cadena de frío.

Conclusiones

  1. Congelado como garantía de frescura: la congelación asegura una calidad constante y evita el deterioro del producto, siempre y cuando se respete la cadena de frío y los métodos adecuados de descongelación.
  2. Innovación en trazabilidad: tecnologías como los códigos QR permiten al consumidor conocer el origen y proceso de producción, aumentando la confianza y transparencia.
  3. Responsabilidad compartida: tanto empresas como consumidores tienen un papel clave en el manejo correcto del producto congelado para maximizar su calidad y sostenibilidad.
  4. Adaptación a los desafíos del sector: desde las sequías que afectan a la producción de carne hasta la falta de personal en el área agrícola, el sector debe innovar para garantizar el abastecimiento y reducir el desperdicio alimentario.
  5. Crecimiento de la quinta gama: las recetas congeladas listas para consumir representan una solución práctica y de calidad para los hogares, consolidándose como una tendencia al alza.

La ponencia cerró con un mensaje claro: el producto congelado no solo es una solución práctica y sostenible, sino que también puede ser un aliado clave para reducir el desperdicio alimentario y satisfacer las demandas de un consumidor cada vez más informado y exigente.