Durante la primera edición del Frozen & Fresh Market, los pasados 30 y 31 de enero, tuvimos el placer de entrevistar a Daniel del Toro, Chef y Comunicador Gastronómico, quien fue el conductor del Showcooking durante los dos días del mercado.
¿Cómo fue la experiencia del Showcooking en el Frozen & Fresh Market?
La verdad que muy bien. Trabajamos con un producto no habitual, como es el congelado. A la hora de hacer showcookings y el consumo diario se utiliza menos, así que en este mercado se muestra el congelado como un producto a conocer.
¿Por qué está mal visto el congelado en cocinas?
En gran consumo, como son las cocinas de hospitales y hoteles, es muy utilizado. Quizá el gran hándicap está en el consumidor final. Este llega a pensar muchas veces que el producto congelado es un producto de origen malo, que se congela para conservar y es de segunda calidad. Por ello la necesidad del Frozen & Fresh Market, para poner en valor que es un producto de muy buena calidad. Muchas veces, incluso mejor que el fresco, como sería el caso de las verduras congeladas en el punto perfecto de maduración.
¿Crees que se debería apostar entonces por el uso de producto congelado?
Evidentemente, porque el congelado tiene muchas virtudes. Primero, estamos viendo la problemática de una mayor producción y menor consumo, que desemboca en desperdicio. Muchas veces compramos más de lo que consumimos, y el producto congelado evita eso. Por ejemplo, si tienes un brócoli congelado, te durará mucho más que el fresco, y su utilización en cocina es el mismo. Tenemos que poner en valor el consumo de producto congelado.
¿Cómo puede cambiar el Frozen & Fresh Market la visión de las cocinas y de la sociedad en general sobre el producto congelado?
Básicamente, dando visibilidad. Hoy en día, lo que no se comunica, no existe. Si quieres divulgar algo, tienes que hacerlo a lo grande. Tienes que contarle al mundo lo que eres, y qué mejor que los fabricantes y distribuidores del congelado, para mostrarle al consumidor final la importancia de este producto.





