La ley contra el desperdicio alimentario, en marcha

El pasado 9 de enero, el Consejo de Ministros aprobó el proyecto de Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, a propuesta del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Esta norma ya se trató en el Senado durante la pasada legislatura, pero decayó por la disolución de las Cortes Generales.

El Gobierno considera prioritario retomar esta iniciativa y aprobarla en el primer Consejo de Ministros de 2024. Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, resume el objetivo de la ley en el lema de la campaña de concienciación que realiza el Ministerio, “aquí no se tira nada”.

Consideran que las causas del desperdicio alimentario están relacionadas con errores en la planificación y calendario de cosecha, empleo de prácticas de producción y manipulación inadecuadas, deficiencia en las condiciones de almacenamiento, malas técnicas de venta al por menor y prácticas de los proveedores de servicios, y comportamiento inapropiado de los consumidores.

La ley obligará a las empresas de hostelería a facilitar al consumidor que pueda llevarse los alimentos que no haya consumido sin coste adicional alguno en envases reutilizables o fácilmente reciclables, si bien debe cobrar por los envases de plásticos de un solo uso como establece la Ley de residuos 7/2022. Articula también medidas de buenas prácticas en cuestiones como la venta de productos ‘imperfectos’; de productos de temporada, de proximidad o ecológicos. Y también para la venta de productos de consumo preferente o de caducidad próxima.

El proyecto de ley está en línea con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, que establece en su punto 12.3 la necesidad de reducir a la mitad el desperdicio de alimentos por habitante. el Gobierno considera necesario mantener el esfuerzo de sensibilización de los consumidores, para garantizar un aprovechamiento más eficiente de los alimentos.

Para la donación de los excedentes de alimentos, los agentes de la cadena deberán suscribir convenios de colaboración con empresas, entidades de iniciativa social y otras organizaciones sin ánimo de lucro o bancos de alimentos. En estos acuerdos se deberán recoger de forma expresa las condiciones de recogida, transporte y almacenamiento de los productos, entre otras cuestiones. Quedarán exceptuados de la obligación de realizar estos convenios de donación las actividades de distribución alimentaria desarrolladas en establecimientos con una superficie útil de exposición y venta al público inferior o igual a 1.300 m2.

Desde Frozen España, mantendremos al tanto con las novedades sobre esta ley que afecten a nuestros asociados, y recalcamos la importancia del producto congelado ante el desperdicio alimentario. La ultracongelación nos permite conservar el alimento durante meses, y el producto directamente congelado nos ofrece directamente la opción de descongelar la cantidad exacta que deseamos consumir, una opción perfecta para la hostelería.