APROBADA EN EL CONGRESO LA LEY DE LAS PERDIDAS Y EL DESPERDICIO ALIMENTARIO.

​La Ley de Prevención de las Pérdidas y el Desperdicio Alimentario, sigue sus cauces para su publicación, tras la aprobación en el Congreso de los Diputados. Esta nueva regulación busca minimizar el desperdicio de alimentos a lo largo de toda la cadena alimentaria, promoviendo una gestión más eficiente y sostenible de los recursos. Esta ley tendrá un año para su aplicación desde su aprobación en el senado y la publicación del texto consolidado en el BOE. Desde Frozen España, ya colaboramos con diferentes entidades de gestión de excedentes como Naria, así como con entidades no lucrativas como REMAR o los diferentes bancos de alimentos a través de FESBAL.​

Empresas afectadas:

Esta normativa impacta a todos los agentes de la cadena alimentaria, incluyendo productores, transformadores, distribuidores, minoristas, empresas de hostelería y restauración. Cada uno de estos sectores debe implementar planes específicos para prevenir y reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos. No será de aplicación para las microempresas o pequeñas explotaciones agrarias. ​

Impacto en distribuidores:

Las empresas de distribución están obligadas a desarrollar planes de prevención que prioricen la donación de excedentes aptos para el consumo humano. Además, deben promover buenas prácticas, como la venta de productos con imperfecciones estéticas o cercanos a su fecha de consumo preferente, fomentando así el consumo de productos de temporada y de proximidad.

Los fabricantes deben elaborar planes de prevención del desperdicio que incluyan, en su caso, la donación de excedentes. Además, se les incentiva a ajustar las fechas de consumo preferente para garantizar la adecuada calidad del producto, evitando así el desperdicio innecesario debido a fechas demasiado conservadoras.

Impacto en el comercio minorista:

Los comercios minoristas están obligados a ofrecer a los clientes productos que, aunque estéticamente imperfectos, sean aptos para el consumo, a precios reducidos. También deben disponer de planes de prevención y facilitar la donación de alimentos a entidades sociales. La ley establece sanciones económicas para quienes incumplan estas obligaciones, con multas que pueden variar desde 2.000 euros para infracciones leves hasta 500.000 euros para las graves. ​

Impacto en productos congelados:

Aunque la ley no aborda específicamente los productos congelados, las obligaciones generales de prevención y reducción del desperdicio se aplican a todas las categorías de alimentos. Por lo tanto, los agentes que manejen productos congelados deben implementar medidas para minimizar su desperdicio, como ajustar las fechas de consumo preferente y facilitar la donación de excedentes aptos para el consumo.

En resumen, la ley establece un marco integral que responsabiliza a todos los actores de la cadena alimentaria en la lucha contra el desperdicio de alimentos, promoviendo prácticas más sostenibles y eficientes en la gestión de los recursos alimentarios. La nueva ley podrá ser una oportunidad para el producto congelado ya que a través de esta categoría gracias a su durabilidad se reduce el desperdicio.

Representamos a fabricantes y distribuidores para impulsar el crecimiento, la innovación y la colaboración en la industria.